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lunes, 4 de enero de 2016

Información Técnica: Coró de la soja, nuevo "viejo problema" en áreas agrícolas - EXCLUSIVO

Una plaga que ha causado muchos daños en el cultivo de la soja en el pasado cuando aún no se utilizaban insecticidas en el tratamiento de semillas y que por mucho tiempo ha pasado sin ser reconocido como un potencial problema a la cultura, este año volvió a asombrar a algunos agricultores paraguayos, se trata del coró de la soja, también conocido como pan de gallina, gallina ciega o gusano blanco.

El coró es la fase larval del escarabajo (besouro) que mucho nos molesta entre los meses de octubre y noviembre cuando en la fase adulta salen del suelo para copular, y por su atracción por la luz se acumulan cerca de las casas o de luces externas.

El ciclo de vida de este coleóptero es de aproximadamente un año; la ovoposición es realizada en el suelo normalmente entre los meses de octubre y noviembre. En la figura al lado elaborada por G.L.M. Rosa con base a los datos de Oliveira et al. 1996, son presentados los estadios y la duración média de cada uno. 
Indicativo de la presencia de corós

Son las larvas que causan daño a los cultivos (soja, maiz, trigo y otros) pues consumen las raíces de las plantas, y es justamente las etapas de segundo y tercer instares las encontradas por hoy en el campo. En Katuete y Corpus Christi (Canindeyu), la espécie identificada es justamente la Phyllophaga cuyabana.
Hojas con aspecto de quemadas

Daño causado por coró
En el campo, muchas veces los daños de las larvas son confundidos con los de nemátodos, manchas de fertilidad de suelo (aluminio), deficiencia nutricional, sequia o anegamiento, etc. La sospecha se inicia por la aparición de manchones (reboleiras) con plantas de menor estatura, color opaco, hojas con aspecto de quemadas, plantas amarillas, secas o con maturación anticipada. 

Plantas sin resistencia al arranque
Al arrancar las plantas, estas salen facilmente del suelo y se nota la presencia de pocas raíces con las puntas cortadas. En las plantas más dañadas es posible que no se identifiquen las plagas, pero al arrancar las plantas más al borde de la mancha y/o moviendo el suelo, los corós son facilmente identificados.

Raíces cortadas por coró
En los trabajos de investigación no se han encontrado correlación de la presencia de estos insectos con tipo de preparación de suelo, fertilidad, tipo de cultivo o manejo, sin embargo, a campo es muy común encontrar una estrecha relación de los daños de corós con compactación de suelo y acidez (necesidad de encalar). 

Suelos compactados favorecen daños
Algunos investigadores como Oliveira et al., 1997, afirman que la intensidad del daño en suelos pobres, mal manejados, compactados o en condición de estrés como sequía es mayor debido al limitado desarrollo radicular de la soja en estas condiciones.

En cuanto al manejo, una vez que se identifique la presencia de corós después de la implantación de la cultura ya no hay forma de manejar de ninguna manera por tratarse de plagas de suelo. Las estratégias de manejo a futuro, especialmente en el caso de la siembra de safriña (soja, maiz o trigo), son basadas en el revolvimiento del suelo (no indicada en nuestro sistema de cultivo); aplicación de insecticida (clorpyrifos) en el surco de siembra o tratamiento de semilla (fipronil, imidacloprid o tiametoxan).

Sistema radicular damnificado
En trabajos realizados por el Dr. Crébio J. Ávila en Ponta Porã, MS, Brasil, el tratamiento de semilla con los tres activos citados arriba hubo respuesta en la reducción del daño por coró, siendo que con el uso de 60 y 90 gramos de i.a./ha de imidacloprid la producción relativa fue de 100 y 97% respectivamente. En el mismo trabajo, la reducción del stand de plantas fue de de 4 y 1,3% respectivamente, mientras que en el testigo la reducción ha sido del 43,3%, mostrando la efectividad del tratamiento de semilla en el 
manejo de esta plaga.
Corós consumiendo raíces de soja
En cuanto a manejo cultural, según Oliveira et al. 1997, el cultivo de Crotalária o de algodón tienen el potencial de eliminar larvas de primer instar y de reducir el peso final de las larvas cuando consumidos por ellas a partir del tercer instar, reduciendo la supervivencia del coleóptero en la diapausa que ocurre en el invierno. La crotalaria, además de este efecto importante sobre corós, reduce la población de nemátodos, mejora fisicamente el suelo y fornece nitrógeno al sistema de producción por medio de la fijación simbiótica.

Por: Canal Agro Paraguay

Fuentes: 
OLIVEIRA, L.J.; GARCIA, A.; HOFFMANN-CAMPO, C.B.; FARIAS, J.R.B.;
SOSA-GOMEZ, D.R.; CORSO, I.C. Coró-da-soja Phyllophaga cuyabana.
Londrina: 1997. 30p. (EMBRAPA-CNPSo. Circular Técnica, 20).

ÁVILA C.J.; GOMEZ, S.A. Efeito de inseticidas aplicados nas sementes
e no sulco de semeadura, na presença do coró-da-soja, Phyllophaga
cuyabana. Dourados: Embrapa Agropecuária Oeste, 2003b. 28 p. (Embrapa
Agropecuária Oeste. Documentos, 55).

OLIVEIRA, L.J.; HOFFMANN-CAMPO, C.B.; CORSO, I. Efeito de diferentes
sistemas de preparo de solo sobre larvas do coró-da-soja (Coleoptera:
Scarabaeidae). In: REUNIÃO SUL-BRASILEIRA DE INSETOS DE SOLO, 3.,
1991, Chapecó. Ata... Chapecó: EMPASC, 1991. p. 12.

OLIVEIRA, L.J. Ecologia comportamental e de interações com plantas
hospedeiras em Phyllophaga cuyabana (Moser) (Coleoptera: Melolonthidae,
Melolonthinae) e implicações para o seu manejo em cultura de soja. 1997.
148f. Tese (Doutorado) – Unicamp, Campinas, 1997.





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